Así no importe

Así no importe me he decidido a publicar escritos… algunos de hace 4 años y otros de hace 2 segundos.

Así no importe porque no hacen diferencia en nadie, así como cuando te arreglas para él/ella, ésa/e que no te ve, estáns ahí así no importe, a la vista de todos así nadie los te mire.


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23 ene. 2010

Mi religión





"La tierra era algo informe y vacío, las tinieblas cubrían el abismo, y el soplo de1...


…tu aliento hizo la luz



1Gn 1, 2

11 ene. 2010

No hay nada como el silencio...


 

que precede a un beso.


De lo imperfecto y yo

Estoy enamorada de lo imperfecto, sí, así como se lee. Amo una camisa arrugada, una barba mal afeitada, y un resbalón (en unos brazos) de vez en cuando. Pero nada asqueroso o exagerado sólo en la medida justa de mis gustos, algo complicados y bizarros por cierto.


Tal vez todo esto vaya al hecho de que yo soy más o menos un medio-desastre, un pequeño torbellino que destila papeles mal puestos, objetos mal vigilados, desconciertos, miradas, deseos, pesadillas y uno que otro beso.
Tal vez es que sé que no tengo cabida con alguien moral, a la moda, orgulloso, (cuerdo) y caigo por esos pequeños detalles que me hacen entender que tal vez puedas con esta mente perturbada y curiosa.


Y por eso me dan risa los cuerdos que están interesados (mostrando así que no son tan sensatos como parecen), pero sobre todo me dan risa los que pretenden arreglarme, como si yo fuera una taza de café rota y ellos una pega mágica, no chico, ya yo me pegué y si bien las grietas están allí y uno que otro pedacito se perdió, ya pienso que no hay nada más por hacer, así que quiéreme con mis cicatrices o no me quieras.


Pienso que (luego) el problema que siempre tengo es que entre dos locos tratamos de mantener una relación lo más cuerda posible ¿más o menos cómo se hace eso? Yo no sé. Claro, que está la cosa de que ahora es que “me queda vida por delante” así que sólo me dejo llevar… Aprendiendo de los errores, claro está.


(Aunque el hecho de que aprenda, al parecer, no quiere decir que no los vuelva cometer… ¡agridulce placer!)

10 ene. 2010

Imaginemos...

Imaginemos que nunca sucedió, imaginemos que el sol corre de oeste a este hoy, que el menguante de la luna la llena, imaginemos que hoy la tierra le llueve al cielo, que no hay desilusiones ni falta de anhelos, imaginemos que nunca te vi, imaginemos que no me refugié en el alcohol, imaginemos que la tertulia no fue interesante y mis avances imprudentes.

O imaginemos que me quisiste, que no fuimos una galerna de carne y deseo sino algo profundo y verdadero, que no volví a caer en lo mismo, saliendo de tú morada en medio de la madrugada tras tratar de redimir mis penas en el cóctel de tu cuerpo, cubas libres y malos recuerdos (Mezcla ya probada inútil) Y es que he descubierto que no se puede ahogar un pesar en un orgasmo, un dolor en un beso ni un recuerdo en tus ojos, así sean perfectos.

Imaginemos… Imaginemos que no te vuelvo a escribir y no nos volveremos a citar, a la misma hora y en el mismo lugar. Ay de mí con mis remedios inútiles y mis arrepentimientos hipócritas, esas promesas idiotas de no volver a hacerlo jamás. Y es que luego se excusa mi falta de conciencia con que no lo vuelvo a hacer sino que cada vez hacemos algo nuevo.


En fin...



imaginemos que soy   decente.

9 ene. 2010

Agrescit medendo

Inteligente YO...





que muriéndome del frío de la soledad me
desnudo a tus brazos y al inv(f)ierno de tu
indiferencia...

Amabilis insania

Me cansé del protocolo: de las miradas medidas y de las no disimuladas, de los toques superfluos y espontáneos pero calculados, de las indecisiones y angustias de escribirte primero, de la incertidumbre de no estar segura qué quieres y -aún peor- estar segura que sea lo que sea no quiero dártelo, porque quiero darte lo que yo quiero y quiero que no sea lo mismo que tu quieres, quiero convencerte de lo contrario y así lograr algo con el tiempo que desperdicia mi cerebro pensándote. Me cansé de los mensajes de texto, de los pins y otros contactos intocables, en los que uso mil letras más de las que mando, en los que muchas veces no te entiendo y finjo que no me importa.
Me cansé (
cansaste) del protocolo.
Por eso te pedí que me besaras mirándote seria y harta mientras contraías tus parpados (perfectos) mostrándome tu desconcierto. Que me besaras porque quiero terminar con esto, saber que tan dulces son tus labios y que tan tibias tus manos, satisfacer la curiosidad de mi carne y desechar la del cerebro, aquel que parece estar en huelga…

… o tal vez despedido durante el instante que duremos.

Ratio et cor

Torpe aquí como siempre: tropezándome con la melancolía de los recuerdos y cayendo sobre tu costumbre de acariciarme los labios… Tus hábitos han quedado en la forma de moverme, en la forma de tocarme, en la forma de verme.
Mi cuerpo te extraña -pienso que no a ti sino a tus maneras- mi (tu) costumbre se convierte en anhelo y éste en melancolía mientras me voy desvaneciendo hacia mi realidad, surgiendo de esas corrientes que arrastran mi mente hacia ti y mis manos hacia mí

8 ene. 2010

Me río...

Te veo y me sonrío, risa tonta de enamorada. Como lo siento que mis maneras no vayan con mi pensar. Y es que me río de tu seguridad, de tu inocencia (que tú piensas es mía) de como caes en mis mentiras (que no son sino las tuyas) que no son más que verdades mías malinterpretadas por tu sobrevalorada hombría.